1. Nueva Ley General de Aguas y reforma a la Ley de Aguas Nacionales. Los recientes cambios en la legislación hídrica, darán lugar a potenciales impactos en el entorno de inversión y oportunidades para proyectos de infraestructura y eficiencia hídrica. Sin embargo, también podrían generarse posibles desafíos regulatorios que afecten costos operativos, incrementen riesgos en la inversión o incluso la viabilidad de ciertos proyectos. Esta tendencia podría reflejar la creciente consideración del acceso al agua como derecho humano, priorizando el uso residencial sobre cualquier otro, lo que podría generar retos para adaptar las inversiones al nuevo marco regulatorio.
2. Reactivación de mecanismos de comercialización de certificados de reducción de emisiones y equivalentes. La reciente reforma de la Ley General de Cambio Climático, así como los acuerdos más recientes en la Conferencia de las Partes (COP) dentro del Acuerdo de Paris, busca fortalecer los mercados de carbono nacionales y regionales. La reactivación de estos instrumentos podría generar oportunidades de financiamiento sostenible, incentivos para la adopción de tecnologías limpias y mayor integración de las empresas mexicanas en los mercados internacionales de carbono. No obstante, también podría implicar retos regulatorios y de seguimiento, con posibles efectos en la eficiencia del mercado y la transparencia de los mecanismos de certificación.
3. Economía Circular y la futura Ley Federal Concurrente (2026). Ha surgido la transición hacia un modelo de economía circular, a través de iniciativas normativas orientadas a promover la reducción, reutilización y reciclaje de recursos. La posible aprobación de una ley federal concurrente en 2026 apunta a armonizar políticas nacionales y estatales, lo que podría generar oportunidades para empresas en innovación de procesos, diseño de productos sostenibles y gestión de residuos, lo que implica que las entidades deben prepararse para cumplir con requisitos regulatorios más estrictos.
4. Contribución Nacional Determinada (NDC 3.0) y metas climáticas. La actualización y cumplimiento de las NDCs podría tener implicaciones en sectores energéticos, industriales y de transporte, en coordinación con los programas sectoriales y económicos del gobierno. Alcanzar estas metas climáticas podría requerir inversiones en energía limpia, eficiencia energética y tecnologías bajas en carbono, así como la integración de criterios de sostenibilidad en las estrategias corporativas. Las NDCs también pueden generar riesgos regulatorios y financieros para quienes no se alineen con los compromisos nacionales e internacionales.
5. Renegociación del T-MEC. La renegociación del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) podría representar una oportunidad para integrar criterios de sostenibilidad y protección ambiental en el comercio y la inversión. Posibles ajustes en reglas de origen, estándares ambientales, propiedad intelectual verde o regulación laboral sostenible, incluyendo requisitos y obligaciones entre las partes, podrían redefinir oportunidades de exportación e inversión, especialmente en sectores como energía renovable, agroindustria sostenible y manufactura con bajo impacto ambiental. Las empresas deberían monitorear activamente estas discusiones con el fin de anticipar cambios regulatorios relacionados con el medio ambiente y asegurar que sus estrategias comerciales estén alineadas con los objetivos de desarrollo sostenible y las posibles nuevas del tratado.